Pérdida de la cultura en la región Cuando se hace la pregunta de que es cultura no es raro que muchos contesten que es todo aquello relacionado a la danza, música, gastronomía, lengua, etc., en cierta forma asi es, sin embargo la cultura va mas allá de una danza, una banda filarmónica o comida tradicional, también es parte de su historia, de su forma de ser y actuar dentro de una sociedad, es la esencia misma de un ser humano en su forma de actuar, vestir, hablar, saber, encierra el conocimiento, la lengua que hablamos y la forma en como percibimos al mundo, pero, ¿aun tenemos esa esencia como pueblos indígenas? La respuesta sin embargo genera dudas por el proceso que actualmente se observa en nuestra región, tristemente notamos que algunas costumbres se están perdiendo (tequio, gozona, lengua zapoteca, gastronomía o comida tradicional, traje típico) y que aun asi somos testigos mudos de esa pérdida, de nada nos sirve mirar hacia el futuro pensando en como viviremos después si antes no reflexionamos y hacemos algo por preservar aquellas costumbres que durante siglos nos han mantenido unidos y nos han dado un lugar como personas diferentes, con una riqueza cultural envidiada por muchos, esa cultura que nos muestra como progresar sin destruir la naturaleza, como aprender sin olvidar lo que nos hace originales, como ser autónomos sin chocar contra el gobierno, a convivir como pueblos indígenas. En ese gran problema que tano se ha discutido entran las primeras causas que hacen que empecemos a perder esa esencia, problemas como la migración, la globalización, los partidos políticos, han hecho que nuestra región cambie su manera de pensar y de actuar, reflejo de ello son nuestros niños y jóvenes con una ideología diferente, jóvenes que niegan su cultura, niños que ya no hablan la lengua indígena, (incluso algunos maestros piensan que hablar una lengua indígena es ser ignorantes o sinónimo de atraso).Un aspecto notable es el problema de los jóvenes de aceptar su cultura por miedo, vergüenza o decir que quieren modernizarse, vestirse diferente, comer algo diferente, ‘’agarrar la onda’’ pero esa llamada onda no es mas que el efecto globalizador de que todos seamos iguales, hablemos igual, pensemos igual y si asi fuera ¿donde queda aquello que nos hace diferentes? Ya no seriamos zapotecos, chinantecos o mixes, simplemente seríamos Oaxaqueños sin una cultura y sin una raíz, porque al adoptar otras ideas o costumbres que a veces no nos benefician lo único que hacemos es matar a nuestra cultura, aquella que costó muchas vidas y guerras a nuestros antepasados que luchaban por preservarla y heredárnosla, ese traje tradicional que tanto se presume quedaría en el olvido (como se observa en muchas comunidades) , la lengua que hablamos otro recuerdo, mención aparte todos aquellos conocimientos valiosos de nuestros ancianos, simplemente los borraríamos. En este problema por desgracia todos somos culpables de alguna manera ya que desde nuestra casa aprendemos de nuestros padres, de la escuela los maestros y en la calle de nuestra sociedad. Algo que puede ayudar en este sentido es el papel que juega la educación para los niños, jóvenes y adultos, hacer conciencia sobre la pérdida de la cultura, implementando talleres de música, danza, pintura, teatro, literatura, para que esas habilidades se desarrollen, porque como bien sabemos en la región sobresale mucho el arte. En el caso de nuestras autoridades pueden promover la cultura, mediante festivales e intercambios culturales, donde participe la gente y con ello hacer conciencia de su importancia y por mencionar a algunos como ejemplo pondremos el caso de la comunidad de Villa Hidalgo Yalalag y su Centro Cultural Yalalteco, como prueba del interés de su gente por desarrollar actividades que resalten su cultura (también la reciente promoción de la lectura ), otros destacan por su artesanía, su música (Tlahuitoltepec, Zoogocho) en el aspecto productivo ha sobresalido San Juan Tabaa con los grupos de productores y en el aspecto educativo Lachirioag es otro ejemplo con el Bachillerato Integral Comunitario No. 6 promoviendo la cultura (salidas del grupo de danza y banda estudiantil en la región, el estado y a nivel nacional ) y la educación (mediante foros, talleres de reflexión) media superior en la región demostrando que es posible que vayan de la mano la educación y la cultura. La reflexión a la que invito al amable lector de este ejemplar es para hacer conciencia de esos problemas que se notan y adquieren mayor relevancia y de no hacer algo estaremos condenados a la extinción cultural, es decir seremos una sola cultura, una sola lengua, (el castellano) una misma manera de pensar y hasta controlados por un solo grupo al desaparecer los usos y costumbres tan sagrados entre la región. Con esto no quiero despreciar o hacer a un lado los conocimientos universales o lo que nos enseña la otra cultura, al contrario lo que se quiere es el progreso de nuestras comunidades, pero no un progreso egoísta, sino un progreso compartido, mejores profesionistas, mejores maestros, mejores autoridades municipales, mejores músicos, danzantes, en fin mejores personas que no se sientan avergonzadas de si mismas, que no sean humilladas por no saber hablar bien el español, pisoteadas por personas que aparentemente son cultas, eso es lo que reclama nuestra gente pero ello implica relacionarse sin llegar a depender del otro, sino aprender a convivir, es aprender las cosas buenas de alla afuera y traerlas a la comunidad, todo conocimiento que pueda ayudarnos a progresar es bienvenido, pero no esas ideas de divisionismo o egoísmo que no hacen mas que separarnos, esas ideologías que matan o persiguen un fin político para beneficio personal. Esa es la reflexión que aquí comento y recordando que ‘’una comunidad sin cultura es una comunidad sin rostro’’
Ricardo Ambrosio Prado |